Hoy se cumple una semana del anuncio de nacionalización de
YPF. Muchas cosas se dijeron en estos siete días, buenas y malas, mentiras y
verdades, pero hay un término que llamó mi atención que fue bastante utilizado,
principalmente en algunos medios españoles: “Populismo”. Usaron esa palabra
para referirse al gobierno argentino, y no de buena manera, sino más bien como
una mala palabra, más o menos como el comunismo.
Ahora bien, ¿por qué se lo utiliza despectivamente? El
populismo es un sistema que se encuentra representado en las masas. Hay un
líder carismático y una masa movilizada que lo acompaña. El populismo busca
preservar al Estado, darle fuerza, poder, y se opone y lucha contra la
oligarquía. En pocas palabras, ese es más o menos el concepto de populismo, un
fenómeno bastante puro de América Latina. Sus principales líderes, sin ir más
lejos, han puesto como uno de sus principales objetivos el petróleo. Getulio
Vargas nacionalizó el de Brasil y vio nacer a Petrobras, Lázaro Cárdenas
también nacionalizó los recursos naturales mexicanos, Perón hizo lo suyo con
YPF, y ahora Cristina Kirchner lo recupera. Qué coincidencias, ¿no?
Parece que jugar a favor del país está mal visto por algunos
sectores políticos, y ahora se suman algunos periodistas españoles, esos mismos
que no sólo no saben ni hablar y son poco serios, sino que durante el
movimiento de los indignados del año pasado, los tildaban de “hippies” y
boicoteaban constantemente sus protestas pacíficas.
Luego de esta observación creo que no hay mucho más para
decir respecto a YPF. Ningún argentino se puede oponer a recuperar una empresa
que nunca tendríamos que haber vendido. El tema de los recursos no debería
generar dudas, peor de lo que está la empresa no va a estar. Y su
funcionamiento y rendimiento ya no depende de otros, sino de nosotros mismos.
Si este tipo de medidas hay que defender, prefiero mil veces el populismo al
conservadurismo liberal asqueroso que tienen algunos, esos mismos que defienden
los intereses de una empresa que ya ni siquiera es de ellos. Ilusos.

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